Deporte en la edad avanzada

Deporte en la edad avanzada

El deporte no solo es importante para los jóvenes, sino también para las personas mayores. De hecho, algunos estudios han demostrado que el ejercicio puede reducir las consecuencias de una caída y el riesgo de pérdida de autonomía. ¡Descubre ahora qué actividades físicas son las más adecuadas para las personas mayores!

Las ventajas

La masa muscular disminuye constantemente poco después de los 30 años. Como esto sucede muy lentamente, la mayoría de las personas no lo notan. A partir de los 50 años, sin embargo, este proceso se acelera considerablemente. Además, con el envejecimiento, el aumento de peso y la disminución del equilibrio físico son condiciones bastante comunes, al igual que la pérdida de autonomía. Por esta razón, el ejercicio suave puede ser una gran solución.

Beneficios de la actividad física:

  • reduce el riesgo de caídas y sobrepeso
  • reduce el estrés y ayuda a bajar los niveles de colesterol
  • mejora el sistema inmunitario
  • mantiene la masa muscular
  • crea lazos sociales

La condición física propia

Antes de emprender una nueva actividad física y deportiva, es necesario conocer y considerar tus capacidades. Es importante hablar con un médico o especialista para verificar si la actividad es adecuada para tu condición física. En cualquier caso, hay algunas precauciones que siempre son válidas:

  • empezar despacio y poco a poco
  • hacer ejercicio regularmente permite lograr buenos resultados y disminuir el riesgo de lesiones
  • evitar esfuerzos exagerados
  • usar el equipo apropiado
  • beber lo suficiente

Deportes adecuados

El rendimiento físico después de los 50 años es muy diferente al de los 20. Algunos deportes como el esquí, el tenis, el running o el squash no son recomendables en la edad avanzada, sobre todo si nunca se han practicado, ya que pueden sobrecargar las articulaciones. Aquí tienes una pequeña lista de las actividades físicas más adecuadas.

Yoga

El yoga se basa en movimientos suaves y secuenciales, así como técnicas de respiración específicas para relajar los músculos. El yoga también hace que las articulaciones sean flexibles.

Caminata nórdica

La marcha nórdica es un deporte practicado en Escandinavia para moverse rápidamente sobre campos nevados. A diferencia de la marcha o senderismo tradicional, la marcha nórdica se practica con raquetas de nieve. Empujar las raquetas vertical y horizontalmente trabaja en los brazos, pectorales, hombros y glúteos. Este entrenamiento de resistencia genera menos golpes y vibraciones que correr, ya que las raquetas reducen en más de un tercio el peso sobre las rodillas.

Gimnasio

Con la gimnasia de interior, los movimientos se pueden adaptar a las necesidades de las personas mayores. Los ejercicios se suelen realizar en grupo y permiten fortalecer y tonificar el cuerpo. El aeróbic acuático es una excelente solución para las articulaciones y el mantenimiento de la forma, ya que en el agua el cuerpo pesa menos de una décima parte de su peso real.

Culturismo - Entrenamiento de fuerza

El culturismo y el entrenamiento de fuerza son perfectos porque pueden usarse para entrenar grupos musculares individuales de una manera muy específica. Sin embargo, no debe olvidarse que demasiado peso ejerce presión sobre las articulaciones.

Tai chi

Originario de China, el tai chi permite a las personas mayores realizar actividad física a pesar de condiciones de salud como artritis o problemas cardíacos. Este deporte fortalece el tono muscular, mejorando el equilibrio y la flexibilidad gracias a movimientos suaves y lentos. Sin embargo, es importante que el entrenador esté especialmente capacitado para trabajar con personas mayores.

Ir en bicicleta

La bicicleta puede ser adecuada para personas que padecen artritis degenerativa de caderas, tobillos y rodillas (excepto artritis degenerativa severa de rodilla) o para personas con sobrepeso, ya que este deporte es extremadamente suave para las articulaciones.

Todos los comienzos son fáciles

Comenzar un deporte suele ser fácil, si vas despacio y no te excedes. El ejercicio debe seguir siendo un placer, no un deber. La frecuencia y la duración de la actividad física también deben permanecer dentro de límites razonables. La actividad física es posible a cualquier edad si tienes suficiente buena voluntad, confianza en ti y conoces tus límites.