¿De verdad es tan nociva la grasa?

miércoles, 07 septiembre 2016

¿De verdad es tan nociva la grasa?

En los últimos años cada vez hay más productos con un bajo contenido en grasa. ¿De verdad es tan mala para la salud?

La imagen acerca del consumo de grasas está en continuo cambio y es que poco a poco existen más estudios que demuestran la importancia del consumo de grasas para mantenerse sano. Cada vez hay más gurús que propagan dietas saludables y ricas en grasas. Anteriormente se condenaba la grasa y se recomendaba el consumo de alimentos bajos en la misma ¿Qué es realmente cierto?

No todos los tipos de grasa son iguales

En primer lugar, se puede decir que hay cientos de ácidos grasos. Por este motivo no puede generalizarse y decirse que las grasas son simplemente "malas" Es necesario analizarlas y ver qué tipo de grasas y para qué las necesita el cuerpo.

Las grasas

  • son un nutriente importante
  • aportan sabor a los alimentos 
  • suministran energía
  • protegen nuestros órganos
  • son parte de cada célula del cuerpo
  • son importantes para la regulación térmica del cuerpo
  • son sustancias de soporte para las vitaminas A, D, E y K

¿Miedo a la grasa?

No debe tenerse miedo a consumir grasa. Simplemente debes ser consciente de qué tipo de grasa y en qué cantidad la ingieres.

Los distintos ácidos grasos 

Las grasas se dividen en varios grupos, dependiendo de su estructura.

Los ácidos grasos saturados: Estos ácidos grasos se encuentran en los productos lácteos, la carne o el aceite de coco. Nuevas investigaciones muestran que los ácidos grasos saturados tienen funciones importantes en el cuerpo. Por ejemplo las grasas contenidas en algunos lácteos tienen un efecto antimicrobiano e incluso anticancerígeno. Algunos de los ácidos grasos de esta categoría se encargan de regular las hormonas y están involucrados en las funciones inmunes.

Las grasas saturadas pueden aumentar los niveles de colesterol LDL en grandes cantidades. Por este motivo no deberían representar más del 10% del total de la ingesta diaria.  

Las grasas monoinsaturadas: el aceite de colza y de oliva son las mejores fuentes que administran este tipo de grasas. Combinadas con verduras y productos integrales resultan especialmente adecuados para perder peso. Los ácidos grasos monoinsaturados pertenecen al grupo de grasas beneficiosas ya que equilibran los valores sanguíneos.

Ácidos grasos poliinsaturados: Estos ácidos grasos controlan funciones corporales tales como la presión arterial o la coagulación sanguínea. 

Los ácidos grasos omega 3 contenidos en el pescado azul y los omega 6 del aceite de girasol deben suministrarse al organismo a través de la dieta ya que el propio organismo no es capaz de producirlos. Hay que tener precaución con la proporción, ya que normalmente ingerimos mucho más omega 6 que omega 3.

Las grasas trans: Estas grasas son uno de los componentes de la bollería industrial. Todos los expertos están de acuerdo en afirmar que no son grasas saludables y que debe consumirse la mínima cantidad de las mismas porque:

  • suben los niveles de colesterol
  • aumentan los niveles de azúcar en sangre
  • favorecen las inflamaciones

Conclusión

El cuerpo humano necesita grasas para su correcto funcionamiento. Si se combinan de forma adecuada con una buena cantidad de verduras, ensaladas y productos integrales forman parte de una dieta saludable.

Para que puedas disfrutar verdaderamente de las grasas debes prestar atención a ingerir la cantidad correcta: no tomar demasiadas grasas saturadas e ingerir más omega 3 y menos omega 6 y sobre todo evitar las grasas trans.